En el IPN se han atendido los siguientes casos de agrietamientos y socavones o colapsos del subsuelo (los más importantes con mejor descripción):
2006, Colapso en el Lago de Chapultepec, 2ª Sección del Bosque de Chapultepec, Ciudad de México. Proyecto para el Gobierno del D. F. y Sistema de Aguas de la Ciudad de México.
En la tarde del 7 de junio, 2006, empezó un remolino en el agua, en la parte noreste del Lago que evidenciaba la fuga de la misma. El agua socavó el subsuelo y finalmente colapsó una parte del tanque de almacenamiento que ocasionó su vaciado. Todo sucedió en un lapso aproximado de dos horas, según testimonios.
La geología dedujo que hubo antiguas minas de arena con la existencia de túneles de explotación que fueron rellenados posteriormente, rellenados y nivelados previos a la construcción del Lago.
Con exploración sismológica, se dedujo la estratificación del subsuelo, la distribución de velocidades y de módulos elásticos dinámicos. Sobre el mapa ponderado de velocidad de onda P y módulo de Young se identificó una zona donde en un futuro el Lago pudiera colapsar otra vez. Esta zona resultó ser la mayor bocamina de las antiguas minas de arena. Para prevenir el probable colapso futuro, la zona se remedió de manera geotécnica inyectando concreto líquido al subsuelo.
2007 y 2010, Agrietamientos geológicos de San Lorenzo Tezonco, Iztapalapa y una segunda fase en 2010, como proyecto registrado en la Secretaría de Investigación y Posgrado (SIP).
Previamente la Geología había mapeado el lineamiento y extensión de manifestaciones de la grieta principal. Una o dos horas después del mapeo, sucedió un gran socavón por licuefacción y el material fluyó hacia el subsuelo. Le acompañaron una serie de agrietamientos que se extendieron varias manzanas. Las grietas afectaron casas-habitación, los habitantes fueron desalojados y se declaró zona de desastre.
La geología reportó que existían basaltos subterráneos del volcán Yuhualixtli, de la Sierra de Santa Catarina. Sobre los basaltos descansan arcillas y las cenizas del mismo volcán.
Con exploración sismológica se determinó la estratificación de cenizas y arcillas. Se delineó en forma tridimensional la capa dura e impermeable de basaltos subterráneos a profundidades de 12 a 100 metros. Debajo del socavón se descubrió un túnel basáltico pendiente abajo, por la que se resbaló el material al momento del colapso y se profundizó hacia el subsuelo. La extensión de la superficie de basaltos subterráneos evidenció una estructura favorable para que sucediera un pequeño corrimiento de tierra.
2010, Agrietamientos y hundimientos en Lomas de San Francisco Tepojaco, Cuautitlán, Estado de México. Participación en un proyecto con registro en la Secretaría de Investigación y Posgrado (SIP).
En este caso y desde entonces, existe una gran colaboración geológica-geofísica del IPN con metodologías progresivas. La parte geológica mapeó o zonificó las manifestaciones de hundimientos y agrietamientos, así como en los casos en que éstas se transmitieron a las casas habitación y las dañaron. Se identificaron los límites urbanos inestables como taludes terminales que pudieran deslizarse.
Con exploración sismológica se dedujo la estratificación del subsuelo que incluyen los valores de velocidad de onda sísmica como indicador de la consistencia mecánica del subsuelo. La capa firme subterránea se dedujo de manera tridimensional para analizar su influencia en el fenómeno. En las zonas estratégicas, como primeros resultados de la geología y de la sismología, se complementó con un mejor análisis geohidrológico y exploración geoeléctrica.
Surgieron resultados de la Geofísica y de la Geología por separado, para luego integrarlos. Se realizaron mapas de peligros, análogos a los Atlas de Riesgo, que conjuntaron los resultados de la exploración geofísica y de los estudios geológicos.
2011, Agrietamientos y hundimientos en Los Héroes Ecatepec. Proyecto de la SEPI, ESIA Unidad Ticomán.
La preexistencia de agrietamientos y hundimientos en la zona, se vio acelerada por una obra donde intervino maquinaria pesada. Se llevaron a cabo las metodologías geológicas y geofísicas similares al caso de San Francisco Tepojaco. Resultó también un Mapa-Atlas integrado de los estudios geológicos y geofísicos. Se quedó en la posibilidad de que el fenómeno preexistente abarque un área mayor a la estudiada.
2013, Agrietamientos y hundimientos en Azcapotzalco, Ciudad de México (como participación en proyecto registrado en la Secretaría de Investigación y Posgrado).
Algunas zonas de la Delegación Azcapotzalco manifiestan agrietamientos y hundimientos, particularmente en la zona de la ESIME del IPN. Los estudios arrojan por el momento la existencia de un canal de desagüe o laguna antigua, que fue rellenada y luego construyeron sobre esos terrenos.
2015-2017, Agrietamientos y hundimientos en la Colonia Santa María Aztahuacán, Iztapalapa.
Para este caso las exploraciones sismológicas deducen basaltos a profundidades aproximadas de 200 metros. Se desarrolla como un tema de tesis de maestría, SEPI, ESIA Unidad Ticomán.
2017, Diagnóstico del socavón de Av. Eduardo Molina, Delegación Gustavo A. Madero.
Se acudió y atendió por llamado de Protección Civil de la misma Delegación, el mismo día del socavón. Después de un recorrido técnico se entregó un diagnóstico a la Delegación y a particulares sobre el fenómeno.
2017, Revisión de la Plaza México, Ciudad de México (como parte de las revisiones de daños causados por el terremoto del 19 de septiembre).
Este tipo de revisiones son muy importantes, pues más allá de los daños estructurales causados por el sismo, está el identificar alguna manifestación del subsuelo que pudiera influir en las edificaciones importantes de nuestra Ciudad. De especial atención deben ser aquellas edificaciones que concentran grandes cantidades de personas, como la Plaza México. Ello, con la posibilidad de un estudio geológico-geofísico preventivo (recomendación del IPN).
Se ha avanzado más en los sistemas computacionales para el Lago de Chapultepec o Lago Mayor, de la segunda sección del Bosque.
Después del trazo tridimensional del Lago, ahora se incluyen las líneas de exploración sísmica a causa del socavón presentado en el año 2006. El Instituto Politécnico Nacional ejecutó esta exploración.
Con la exploración sísmológica se dedujeron la estructura del subsuelo y los parámetros mecánicos del subsuelo, como las velocidades de ondas sísmicas (Vp, Vs) y módulos elásticos relacionados.
Se identificó dónde en un futuro podría colapsar el Lago otra vez. La prevención del eventual socavón futuro, se evitó con la inyección de concreto líquido en esa zona.
Como continuación, se posibilita incluir elementos relacionados con la exploración (sus resultados) y otros aspectos del subsuelo, como los túneles de la antigua mina de arena en la zona.
Estos ejercicios como ya se mencionó en publicaciones anteriores, llevan a una representación que se denominaría maqueta digital del Lago. Espera claro, animaciones computacionales.
En la segunda figura de estos avances se muestra un túnel por explotación de arena en el pasado.
La explotación de arena en la zona se dice, la pudieron realizar los españoles para la construcción de edificios de la Nueva España.
Con la reproducción computacional, se puede construir el siguiente video que ilustra la exploración sísmica que se llevó a cabo en el Lago de Chapultepec, 2a Sección, Ciudad de México.
El principio se fundamenta en generar un microsismo artificial en la superficie del tanque de almacenamiento. A partir de la ubicación de ese microsismo, se generan y propagan las ondas sísmicas que viajan en el subsuelo. Empleando una serie de sismógrafos (18 cada 6 metros) se registran las ondas sísmicas para luego analizarlas con ayuda de sistemas computacionales de la sismología aplicada.
De los análisis de la propagación de ondas sísmicas se deducen las propiedades geomecánicas del subsuelo, identificando dónde el subsuelo es duro o firme , y dónde el subsuelo es blando o de baja calidad mecánica. Uno de los objetivos de la exploración en el Lago, fue identificar dónde el subsuelo era blando o malo, estas zonas dentro del Lago, son las que en un futuro posibilitan que el Lago colapse como ocurrió en el año 2006.
La exploración sísmica ejecutada por el Instituto Politécnico Nacional, identificó con estas metodologías, una zona donde el Lago podía socavarse otra vez. Esto se evitó con otras técnicas de remediación geotécnica, donde se inyectó concreto líquido en la zona para reforzar el subsuelo y evitar así el probable socavón.